Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

PAR FIN EN LIMA

Me han ido pasando muchas cosas, pero como despés habrá menos novedades, contaré ahora el viaje. Siento el retraso pero en realidad todavía no he tenido casi nada de tiempo libre con internet a mano.

POR FIN EN EL AVIÓN

Por fin este lunes 31 de diciembre cogí el avión para Lima. Lo de las maletas fue un show. Por fin tengo una fea y mala con 20 kg. Dos bolsas de mano (la mía y la de Fernando) con 10Kg cada una. Cuando tenía hecha la mía, me di cuenta de que como equipaje de mano no se pueden llevar líquidos, ni material electrónico ni nada, así que las cosas que pensaba llevar en las dos bolsas, las pasé a la maleta de Fernando. A las 10:30 quedamos en nuestra casa de Madrid y llegamos a Lima a las 2:30 de la mañana, hora española (las 8:30pm.  local) 14 de viaje de las cuales 12 fueron de vuelo en clase preferente. Como habían vendido billetes de más de clase turista, a algunos de nosotros nos pasaron a preferente. A mí me parecía una tontería eso de que haya gente que pague más para llegar al mismo tiempo, pero tiene su importancia. Loa asientos son más anchos, con mucho sitio delante para poder mover los pies y reclinarte y subir el reposa cabezas y la riñonera y una TV pequeña para cada uno con posibilidad de ver seis o siete vídeos… A nosotros nos salió gratis. La 12 horas de viaje no se me hicieron pesadas. Unos ratos charlando, otros mirando por la ventanilla, durmiendo, rezando el rosario, estudiándome el manual del portátil y de la cámara que me han regalado, haciendo zapping por las pelis de vídeo, comiendo… Pasamos por encima de Gredos, del pantano de Alcántara y de Lisboa, pero a partir de ahí se pusieron unas nubes y ya no vimos nada hasta llegar a Lima de noche. En ese momento pensé: ¿Qué haría un emigrante al volver a casa después de varios años? ¿Y uno que viniese a trabajar en una fábrica? ¿Cómo debo acercarme yo a esta tierra donde me quedaré a vivir? Y me puse a rezar avemarías y padrenuestros hasta que tocamos en la pista.

A la llegada al aeropuerto nos esperaba Darío, uno de la Milicia de Santa María de allí. Este es ingeniero informático y lleva 7 años trabajando.  Nos llevó al Hogar donde nos esperaban otros cuatro y fue agradable ver que tenemos igual mente para los chistes. Lo malo fue cuando dije de alguien que era un “pardillo”. No lo entendían. Así que cada vez que piense encasquetar el adjetivo tendré que sustituirlo por “ingenuo, que tiene pocas habilidades sociales”. Algo infumable. Si a alguno se le ocurre la palabra sustituta, me lo pone en los comentarios a este artículo. La temperatura es como en el verano burgalés, por el día con un chaleco y por la noche con jersey. Ahora son las 4pm. y hay 26 grados en mi habitación.

Después de las bromas y de la segunda cena, nos decidimos a pasar la última noche del año a nuestro estilo. Por fuera no había más que petardos y cohetes. Muchos petardos y muchos cohetes. Hacia las dos, ya fueron remitiendo. La gente joven, como en España: intentando ser felices intensamente y durante mucho tiempo. En realidad lo que hacen es divertirse un poco, sobre todo en el entorno del amor y de la bebida y como no consiguen que sea muy intenso, por lo menos lo hacen muy extenso. Siempre ha sido un poco defraudante, pero queda la ilusión de que “a la próxima quedará mucho mejor” para luego volver a repetir la sensación.

 

06/01/2008 15:29 Autor: vicenteperu. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

campamento

La semana anterior puse un artículo pero veo que no ha salido.
Empezaré por alguna cosa personal. Varios de vosotros me habéis respondido a la pregunta sobre la palabra sustitutiva de pardillo. Por ahora el apelativo que más me gusta es novato o novatillo.
Nadie ha respondido al problema del sol.
Me comprometí a hablar por el skype los miércoles de 8 a 9 de la noche, hora española a partir del 20 de enero, pero todavía no he llegado a mi sitio definitivo AREQUIPA. Allí llegaré mañana noche, pero creo que el miércoles estaré fuera, por lo que no sé si podré cumplir la promesa, pero a todo el que me lo diga, yo le llamo a su teléfono fijo en ese margen horario o después. Comprando un tipo de tarjeta con tres euros se puede hablar con España más de una hora, así que no me importa llamaros yo. Mi teléfono de Arequipa (fijo) es: 00 51 54225158. Ojo que en Perú son 6 horas menos y en verano 7 (para que no me llaméis por la noche).
CAMPAMENTO DE 5 DIAS
El viernes 11 me fui de campamento con un grupo de chavales de Lima. Éramos unos 20. Unos días más (el fin de semana) y otros menos. En principio los jóvenes estaban distribuidos en cuatro grupos de a cuatro, cada uno con su jefe correspondiente. Sus edades estaban entre los 14 y los 18 años y algunos jefes de más edad. Yo iba para ver, dar un taller diario y para apoyar en lo que hiciese falta Pues lo primero que necesitaron fue mi actuación como jefe en un grupo pues el suyo auténtico llegaba por la noche. Le puse el nombre de Chapi, que es la patrona de Arequipa, una ciudad que todos dicen que es muy bonita, que es mi destino y a la que no he llegado todavía. En principio llegaré el sábado pero cuando llegue de verdad ya se lo contaré por de pronto estamos en época de lluvias y allí lo hace torrencialmente y los vuelos de hoy los han cancelado. 1.200Km. en avión por sólo 105 $, unos 80 €.
El Domingo por la tarde se regresó a Lima otro de los jefes de grupo, por lo que ahí me tienen a mí volviendo a ocupar ese puesto. Los que habéis estado de colonias con migo, ya os suena este traqueteo.
La verdad es que les caí bien a los chavales y me trataron estupendamente. Una de las cosas que más les llamaba la atención es mi vocabulario natamente español con el añadido de mi jerga propia. Se quedaban alucinados cuando refiriéndome al alguien dije que “el tio estaba jorobao”. Al final todos usaban de continuo lo de tio y algunas otras expresiones. Yo también estoy evolucionando a la peruana. Por ahora me conformo con llamarles de ustedes.
Se me olvidaba la descripción externa del campamento. El macizo de los andes se encuentra surcado por unos ríos que nacen en las nieves de las cumbres lejanas y luego se encajonan por unos montes que están absolutamente secos: los cerros. Como el desnivel es muy grande, bajan casi tipo cascada. Nosotros estuvimos en uno paralelo al Rimac que es el que pasa por Lima. Estuvimos en el valle siguiente llamado Cieneguilla que está formado por el rio Lurin. Donde estábamos nosotros la altura sobre el nivel del mar es de unos 300m y los picos de al lado de más de 1.500m. Como ven por la foto es un camping que abarca la mitad del ancho de la vega del rio. Tiene una superficie aproximada de un campo de fútbol, con el doble de largo y la mitad de ancho. Sus límites longitudinales son el rio y la carretera, que por cierto, no tiene cunetas, no las necesita pues casi nunca llueve. Cuando se me vallan acabando estas novedades tan importantes contaré a otras no menos curiosas, como la forma de conducir en Lima o esta carretera de Cieneguilla que a la altura del campamento se parecía mucho a la de alta montaña que conocí en Irlanda: Para cruzarse dos coches, uno se tiene que parar y arrimarse algún entrante de la roca (el resto de la carretera, es más normal, dentro de lo que cabe).
Uno de los días hicimos una caminata (marcha) a un cerro. Nos fuimos en coches a un pueblecito a unos 8 Km. Valle arriba. La mitad del pueblo estaba al otro lado del rio/torrente y había que pasar por un puente hecho de tablones sobre unos cables, más un pasamanos, también de cable, que se movía de forma espectacular. Luego llegamos a una piedra de granito que estaba sobre otras y al golpearla hacía un eco parecido al sonido de una campana. Encima tenía un tatraglifo, o sea, un dibujo estilizado en la piedra de tiempos inmemoriales. Después empezó la caminata. Para podérselo imaginar hay que pensar en uno de esos gorros que se hacen doblando una hoja de periódico y queda uno a estilo de Napoleón. Lo ensanchas un poco por el centro, como para ponértelo en la cabeza y ahora lo dejas encima de la mesa. Imagínatelo. Piensas: soy una hormiga y quiero subir a la cima. ¿Por dónde lo haré? Evidentemente empezaré por uno pico y desde allí subiré siempre por la arista. Es lo que se llama la cuerda de una montaña o bien la línea de mínima pendiente. Eso es lo que hicimos. Yo iba el sexto y al ir subiendo por la arista iba pensando: por este camino se va con una pendiente del 45%, y no hay peligro, pero como me salga un palmo a la derecha o la izquierda y me caiga, cojo una pendiente inmensa y casco e todas todas. Yo sólo miraba hacia arriba, delante de mis pies para que no me entrase el vértigo, pero siempre se te va la vista un poco y el pensamiento depresivo va aumentando. Es de notar que el suelo era una especie de piedra blanda, que al pisar se desmoronaba un poco. Llegamos arriba y había una pequeña cruz de madera y unos cuantos estábamos en situación parecida. Varios chavales se quedaron y yo me quedé con ellos “para no dejarlos solos”. Evidentemente la idea del gorro hay que completarla. Porque en nuestro caso no tiene más que la mitad. Al llegar a la cima resulta que empalma con otro y luego con otro y luego… Los demás siguieron subiendo y nosotros nos quedamos esperando. Tardaron más de dos horas en volver, pero eso lo supimos luego, en esos momentos sólo sabíamos que estábamos esperando, aburridos, con sol, con una botella de agua que estábamos reservando para repartirla entre todos cuando llegaran, que tardaban mucho, que parecía que había otros caminos mejores para bajar, que bajar por la cuerda era de mucho más miedo, porque si al bajar miro hacia adelante, también estoy mirando hacia abajo y ya me da el vértigo, quizás fuese bueno bajar de espaldas para mirar siempre hacia arriba, aunque quedaría con las piernas cansadísimas. Todo lo que la imaginación hace pensar cuando se desboca en un momento de desánimo. Por fin llegaron los otros. Venían contentos. La mayor parte del camino había sido fácil. Yo tenía pensado mi discurso para decirle al jefe que yo… pero no le dije nada. Al final me incorporé a mi sitio de la caravana y ¡O maravilla de las maravillas! De tantas personas que habían subido la senda de había hecho de tierra suelta, no me dio ningún vértigo y en algún momento la bajé a saltos, como se hace en los canchales de las laderas de las montañas de Burgos.
Quedan más cosas, pero si cuento todo se hace muy largo. Otro día.

19/01/2008 01:23 Autor: vicenteperu. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ATRASADO= PRIMEROS DIAS EN LIMA

20080121220457-2008-primeros-dias-costa-de-lima.jpg

POR ALGÚN MOTIVO NO HABÍA SALIDO ESTE ARTÍCULO. AHORA OS LO PONGO

 

Queridos amigos:

En primer lugar comentar que estamos en el verano limeño, son las 5 de la tarde y estoy escribiendo a pleno sol en el ordenador que me regalaron los de mi casa. Lo de a pleno sol es importante porque aquí calienta poco. Mi habitación está a 25 o 26 grados de continuo, en el límite entre un niqui o un jersey fino. La razón es que hay una bruma persistente, el sol no llega a calentar y aun a veces no se le ve y aun ni siquiera se nota por qué parte del cielo está. Conozco a un amigo, que vino de viaje, llegó de noche al hotel y al salir por la mañana y ver el color del cielo subió corriendo a por el paraguas. Al pasar por la recepción, el conserje le hizo notar discretamente que estaba haciendo el ridículo pues en Lima no llueve nunca (preciso: una vez en el año 1986). Como estamos a 10º al sur del ecuador y es pleno verano, resulta que al medio día el astro rey está en el sur, pero gira de una forma muy rápida de una orientación a otra. Algunos días está justamente encima y los postes verticales no dan sombra. Por cierto, ¿Si tengo una casa que es cúbica, habrá algún momento del año en el que dé el sol simultáneamente en las cuatro paredes más el techo, aunque sea sólo de refilón? Decimos que en un punto da el sol de refilón cuando desde él puede verse aproximadamente la mitad del sol, por ejemplo al salir el sol por el horizonte. Si fuese cierto que le da por los cuatro costados, decir cómo tiene que estar orientada la casa. El que se atreva puede contestar en los comentarios a este artículo.

Ayer domingo estuvimos dando una vuelta por el sur, hasta llegar al “Morro Solar” que es un monte elevado absolutamente pelado y lleno de antenas de todo tipo de compañías de móviles, fijos, radio, TV … Son como corralitos de ladrillo y dentro un par de antenas.

En una esquina hay una cruz enorme hecha con los restos de las torres de conducción eléctrica que se dedicaron a dinamitar los de Sendero Luminoso (que triste los que quieren imponer sus opiniones “justas” por la fuerza de la violencia). La hicieron por primera vez para una visita de Juan Pablo II y hace diez días han inaugurado una remodelación.

De ahí bajamos a la playa que como tiene muy poca marea, pero sí que tiene olas, está compuesta por una banda superior y exterior de arena, otra de cantos rodados, que es donde llega el borde del agua y otra interior de arena. En todo caso se parecía a las de Portugal: sol, aire, mucha gente en camisa, ningún top-les y unos pocos en el agua, que al salir tenían la piel roja. En todo caso Lima es llana, pero como si después se hubiese levantado la tierra en una altura equivalente a un edificio de 20 plantas por lo que al llegar al mar, tiene un acantilado de esa altura de tierra y piedras y después una playa larga y estrecha.

Este viernes me voy de campamento con los de Lima. Creo que tengo que dar un taller, pero como no es de boomerang, por falta de material, no sé de qué lo voy a hacer. Ya os contaré. El 17 cojo el Avión para Arequipa.
Otro día os contaré lo de los coches. No tienen/no usan los intermitentes para girar

Saludos a María Isabel. Acabo de hablar con su Madrina.

Saludos a José Luis, Acabo de poner un correo a tus dos amigos. Siento que no he sido capaz de hacerlo antes.

 

 

21/01/2008 22:04 Autor: vicenteperu. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

En AREQUIPA

20080124014335-2008-en-arequipa.jpg

Hola amigos: Ya estoy en el final de mi viaje. Este sábado llegué por la noche a Arequipa. En correos ya tenía esperándome un par de paquetes que me envié a mí mismo desde Burgos.

Antes de seguir contándoos cosas, deciros que Internet ya me funciona bien (salvo el correo) y que si alguno de los grupos de alumnos que he tenido quiere que les mande una carta, basta con que alguno me lo diga en los comentarios de este blog, indicándome un correo a donde enviarla. Yo estoy preparando una para los profes y luego otra para los otros amigos.

Como decía llegué el sábado 19 y el domingo 20 nos fuimos de caminata a conocer los alrededores. Estuvimos ocho en el pueblo de Quequeña. Empiezo por el viaje que es de lo más curioso. Como los de aquí no tienen coche ni furgoneta, montamos en una combi, que es un tipo de transporte público del que ya comentaré en otra ocasión. Nos alejó tres cuartos de hora del centro por el médico precio de 2,50 soles (4 soles = 1 euro). Nos dejó en un cruce de carreteras sin viviendas. Allí había varios taxis esperando para llevar pasajeros a los pueblos siguientes. Uno ya tenía dos o tres pasajeros, cogió otros cuatro de los nuestros y se fue. Nosotros montamos en uno pequeño. Casi todos los taxis de Arequipa y la mayoría de Lima, son de este tipo. No les veo la marca del coche por ningún sitio y se parecen mucho a los seat panda de antes, con cinco puertas y un motor sobredimensionado. Nos metimos los cuatro: uno adelante y tres atrás. Ya nos parecía que era más que suficiente. El señor nos llevaba al pueblo siguiente que era nuestro destino y cobraba 1,50 soles por pasajero, pero con cuatro ganaba poco y estuvo esperando un rato por si llegaba alguien más (que no fuese muy gordito). Como a los cinco minutos no llegaba nadie, se fue hacia el pueblo y enseguida se encontró una pareja en la carretera, se paro y les preguntó si iban a Quequeña, le dijeron que si y los montó: íbamos tres adelante, chofer incluido y cuatro atrás, chica incluida. Para respirar fuerte había que pedir permiso a los compañeros. A mitad del camino atravesamos un arroyo que estaba crecido. Lo hicimos por el método de vadearle, con el agua hasta los bajos del coche o más, pero el tío ni se inmutó. Llegamos a un pueblo chiquito con una iglesia colonial donde se acababa lo asfaltado.

Subimos a un cerrito y después nos dimos un paseo por las chacras (huertas), todas verdísimas bien regadas y  en bancales. Íbamos caminando hacia unas cascadas que anunciaban y ya nos estábamos encontrando con quebradas con un desnivel de más de 30m. y el rio que se oía próximo, estaba todavía dentro de otra quebrada o cañón En esto que se vino corriendo un señor, descalzo y con un machete enorme, para avisarnos de que era peligroso acercarse, porque se metía el camino en un valle angosto y en esta época de lluvias se producen crecidas instantáneas y se llevan a las personas, así que se lo agradecimos y nos dimos la vuelta para casa.

Para no alargarme y no aburrir, lo dejo aquí. La foto es de una calle cualquiera, un poco más llena de esos taxis chiquitos.

Todas las fotos están hechas con la máquina que me regalaron los profes del Insti.

Abrazos

24/01/2008 01:43 Autor: vicenteperu. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

EL ASALTO A LA CARAVANA

20080128231236-desierto.jpg

Seguro que todos ustedes han visto alguna película del Far-West donde se asalta a una caravana. Pues en varios puntos del mundo se siguen realizando estos atracos a mano armada, y en Perú también, en especial por las proximidades de estas tierras. En estos días ha habido unos cuantos, con muertes incluidas.

Con este telón de fondo les relataré mi viaje a Camaná para estudiar la situación para unas actividades religiosas. Fui con Joaquín y subimos a un carro de línea que salía a las 7 de la mañana y sólo tardaba 3 horas en recorrer los 120Km. que separan esta ciudad de Arequipa. El Viaje es casi todo el tiempo por la Panamericana. Circulan muchos camiones, algunos autocares y poquísimos turismos.  Algunas veces se pasa por zonas de cerros y otras por  pampas o páramos, totalmente desérticos, atravesados por valles regables absolutamente verdes. La distancia entre el desierto y el verde son los 20cm de la acequia que riega. De ella hacia abajo, el verde, y como el agua no va en contra de la gravedad, hacia arriba, el desierto.

Aquí los carros de línea tienen un mampara de separación entre los pasajeros y el chofer que es opaca y no ves nada de lo que pasa por adelante Hacia la mitad de camino, en pleno desierto, viajando ya por la Panamericana Sur, se para el bus. Todos miramos hacia adelante y por la mampara dichosa no vemos nada. Sólo sabemos que está parado y que no hay nada alrededor. ¿Estarán los pistoleros? Por la ventanilla veo pasar un camión en dirección contraria y luego otro con lo que me tranquilizo. Al poco tiempo se abre la puerta que da a la cabina y aparece el cobrador diciendo que se ha roto la bomba del agua, así que no podemos seguir y todos nos bajamos a la carretera, con los bultos, el sombreo puesto y el jersey. Empiezan a funcionar las radios y nos percatamos de la situación: Somos unos 40 y a una hora de distancia ha salido otro autobús de la misma empresa con 20 plazas libres y nadie puede ir de pié en los autocares, así que el que lo desee se puede esperar y luego habrá sorteo de agraciados a montar.

Por suerte hay algunos camiones que ya se imaginan lo que pasa y van recogiendo a algunos pasajeros. A la media hora paró uno que dijo que podía llevar a dos, así que nos montamos Joaquín y yo y nos llevó hasta Camaná por un puerto tipo del de San Glorio, pero en seco.

Quedan más cosas curiosas, pero esas para otro día.

NOTA: Los que asaltan no son tontos y saben que autocares llevan gente con dinero en efectivo

28/01/2008 23:12 Autor: vicenteperu. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.

[Blogia apoya a Evento Blog España y los Premios Bitacoras.com 2008 | Medio Oficial: ADN.es]